Los eta (穢多) fueron un grupo social desclasado en la época de Tokugawa cuando se establecieron oficialmente las 4 clases o castas japonesas que por orden eran:

1. Samurai o guerreros (士 shi que literalmente se traduce por señor o caballero). Se dice que pudieron llegar a representar el 5% de la población.
2. Agricultores (農 nō)
3. Artesanos (工 kō)
4. Mercaderes (商 shō)

 

Figura 1. Grabado Ukyo-e con  las 4 castas principales

Y de hecho, el sistema es conocido por ello como ShiNōKōShō (士農工商). Este sistema como muchas otras cosas en Japón fue importada de China donde se estableció por influencia del clásico confunciano "Anales de Primavera y Otoño".

 

Figura 2. Bi Xue Chun Qiu escribiendo los Anales de primavera y otoño"

 

Como en la mayoría de los sistemas de castas (mibun seido 身分制度 - sistema de castas), más allá de la impermeabilidad de las clases suele existir una casta que es considerado desclasados y parias. En el Japón feudal, aparte de los indígenas de las regiones septentrionales existían dos infraclases. La primera de ellas era los ya nominados eta y la segunda era la de los hinin (非人 que se traduce por no humanos). Mientras que los hinin eran segregados por su condición de ex-convictos o vagabundos también incluían profesiones como las de barrendero o bufón. Los eta se caracterizaban especialmente por formar parte de un grupo de profesiones relacionados con la muerte como sepultureros, verdugos, carniceros o trabajadores del cuero. Es posible que sea sorprendente que dichas profesiones sean consideradas como indignas, pero en la época feudal el budismo japonés influenciaba mucho la vida social y denigraba todo lo que tuviera que ver con la muerte de personas y animales y por otro lado el Shinto que influenciaba en las raíces japonesas en el sentido del kegare (穢 れ que se traduciría por deshonra o más literalmente suciedad). En ese sentido, la clase aristocrática no comía carne y era símbolo de barbarie y de falta de conciencia de salud e higiene. Y por ello, en oposición, eran los eta los que sí que disponían de una dieta más cárnica y con un menú que era considerado indigno de un aristócrata por ello a veces eran conocidos como “comedores de ajo”.

Figura 3. Estructura social japonesa en el sistema de castas

 

Literalmente eta se compone de 2 kanji, el primero de ellos 穢 que se lea kega y se traduce por suciedad o deshonor y 多 que se lee ooi y se traduce por montón o grupo. Por ello los eta eran un grupo de sucios o deshonorables. Los eta eran segregados socialmente hasta el punto que vivían en propios asentamientos alejados de los núcleos de población. Esta segregación incluso era guardada y contenida espacialmente para que no hubiera ningún tipo de encuentro entre ellos y el resto de las clases. De hecho una frase popular decía que los eta valían 1/7 parte de lo que vale una persona normal.


Figura 4. Buraku en el este de Nancho


Además de la segregación social, también se veían expuestos a una segregación moral. Los templos de culto no podían ser los mismos y mientras que los budistas eran renombrados tras su deceso con nombres religiosos (conocidos como kaimyō 戒名) ellos eran llamados por nombres deshonorables como bestia, innoble, sirviente, etc. Su aislamiento hacía que no fueran considerados para el pago de tasas pues no podían tener posesiones de campos de arroz. Algunos de ellos eran llamados de kawaramono (河原者 que se traduce por persona de los campos en los ríos) porque vivían en bancales cerca de los ríos que no podían hacerlos campos de arroz.

 

 Figura 5. Genzaburo encontrandose con doncellas Eta. (Tomado de Tales from old Japan de Algernon Bertram enProject Gutenberg)

 

Los historiadores no han sabido dilucidar si los eta fueron segregados originalmente o fue consecuencia social de sus actividades. No obstante, a pesar del tiempo pasado, aún hoy se mantiene esta discriminación. Ahora sus descendientes son llamados de Burakumin (部落民 que se traduce por gente de las aldeas ya que sus asentamientos eran llamados de Buraku). Hoy en día está formado por 3 millones de habitantes en Japón y representa la segunda minoría más grande después de los descendientes Ainos. Aunque existen partidos e iniciativas para acabar con la lacra de la discriminación racial, aún hoy día existen registros como los koseki (registros familiares gubernamentales) en los que empresas o familias pueden buscar la profesión de los antepasados para establecer lo apropiado o no para contratar o casar.

Aunque la situación se ha diluido mucho, el sistema de castas fue especialmente ineficiente en el Japón, sobretodo a finales del periodo Tokugawa donde una clase aristocrática samurai se arruinaba año tras año haciendo insostenibles sus finanzas personales que tenían que quedar endeudados con mercaderes que con aspiraciones de conseguir títulos nobiliarios no les importaba pagar el precio de lo que implicaba un cambio de apellido a cambio de saciar la grave situación económica de una familia samurai. Esto también era muy habitual entre campesinos que en periodos anteriores en el servicio de los daimyō (大名, literalmente gran nombre), señores feudales conseguían ascender de casta. En el otro sentido se encontraban los Rōnin (浪人 hombres ola), samurai sin señor que había perdido su honor por no acompañar a su señor. Todos ellos casos de la no completa impermeabilidad de clases japonesas.

 

Algunos Haiku sobre eta

(por Kobayashi Issa)

(traducido por Luis Nogueira)

えた村   eta mura no

御講幟や   okoo nobori ya

お霜月      o-shimotsuki

 

En la aldea eta

hay un estandarte budista

helado mes (shimotsuki)

 

Shimotsuki es la forma arcaica de llamar noviembre. Aún así su periodo se correspondía entre el 7 de diciembre y el 4 de enero.

 

えた町も             eta mura mo

夜はうつくしき   yo wa utsukushiki

砧哉                   kinuta kana

 

En la aldea eta también

adorable noche...

Mazo de secado!

 

Su traducción es extremadamente dificil pues kinuta es una especie de mazo de golpeo que se utilizaba para secar las ropas. Correspondía a trabajos nocturnos que realizaba por la noche.

 

Figura 6. Kinuta

 

Por otro lado 哉 kana es la partícula exclamatoria.